“Invictus”

Este poema fue escrito por el inglés William Ernest Henley, a la edad de 26 años, según se dice, en la cama de un hospital. El hombre tuvo experiencia en el sufrir, pues desde pequeño batalló con la tuberculosis, e inclusive le fue amputada una de sus piernas. Como dato curioso, fue él quien inspiró a Long John Silver, el personaje con pata de palo en “La Isla del Tesoro”, ya que tenía amistad con Robert Louis Stevenson.

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Si, ya saben, “La isla del Tesoro” el libro de piratas…con parches en el ojo… La verdad yo tampoco lo he leído jeje, está pendiente 🙂

Me parece que es un poema simplemente hermoso y potente. Expresa el sufrimiento que podemos encontrar en esta vida, pero también muestra el coraje del que no se rinde a las adversidades, del ser humano que trasciende a su dolor para proclamarse dueño de si mismo, de su destino y soberano de su alma pese a todo…

También ha llegado a ser muy famoso dado que, según la historia popular, Nelson Mandela lo conservaba en una hoja de papel y se lo recitaba en los peores momentos de su condena de 27 años en la cárcel.

Esta es una escena de la película, también titulada “Invictus” (que tengo pendiente de ver) de Clint Eastwood que trata de como usó Nelson Mandela, la copa mundial de Rugby de 1995 como oportunidad para unir a su país.

Aquí en español:

“Invictus”
Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado, ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el horror de la sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.
Y en inglés, por si gustan:
“Invictus”
Out of the night that covers me,
black as the Pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
for my unconquerable soul.
In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
under the bludgeonings of chance
my head is bloody, but unbowed.
Beyond this place of wrath and tears
looms but the horror of the shade,
and yet the menace of the years
finds, and shall find me, unafraid.
It matters not how strait the gate,
how charged with punishments the scroll,
I am the master of my fate;
I am the captain of my soul.
Desde mi cachito de mundo, doy gracias a los dioses que pudieran existir por William Ernest Henley y su hermosa poesía.
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